Escuela Normal: Apostillas del Centenario

  - ESCRIBE: Tere Capdevielle - Días de abrazos interminables,  emociones desbordadas, reencuentros que hasta hace poco se creían imposibles. Todo, en el marco de los actos del Centenario de la Escuela Normal “Dr. Nicolás Avellaneda” que culminaron con el multitudinario almuerzo que se realizó el domingo en la Sociedad Bomberos Voluntarios.  Para que eso fuera posible hubo un arduo, largo  trabajo previo que comenzó  hace muchos meses e involucró   junto a la dirección y todo el personal, a los miembros de la Cooperadora y de la Comisión del Centenario. A ellos, se sumaron los estudiantes, exalumnos, ex docentes y cientos de amigos que se sintieron convocados  y estuvieron presentes desde el vamos. Las jornadas del viernes, sábado y domingo también supieron de anécdotas y  detalles de color, que sumaron al éxito absoluto de lo que se preparó con tanto amor.

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 Mafalda Pécile de Macagno, el motor imparable dela Cooperadoradela Escuela, se ocupó de que luciera  pulida, deslumbrante.   Su tañir  se multiplicó en los corazones de todos los presentes.  Es la primera  campana  y  está ahí,   a pasos de la entrada junto a  la gran placa que inmortaliza dos fechas:   1912-   26 de agosto- 2012. 

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      Más recuerdos que surgen de lugares impensados: Celina  Bogliotti, querida docente, exalumna normalista contó con emoción que su padre fue uno de los carpinteros  que construyó las aberturas de la Escuela Normal. Pensé en las decenas y decenas de albañiles, más carpinteros, plomeros, pintores, mosaístas  y tantos trabajadores anónimos cuyas manos contribuyeron a levantar  la obra monumental  que sigue  admirando a propios y extraños…

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 La Escuela  ya tiene dos nuevos ceibos.  El  Mural del Centenario, magnífica obra de Menén Rognoni de Martínez  recuerda a las queridas plantas que fueron íconos por décadas y cuyo sacrificio todavía duele.  Marta y   Tere, exalumnas que los donaron,  hacen votos por que los jóvenes  reemplazos llegados  en los “veinte lustros”  y  que  tímidos , aún vulnerables,  aguardan alcanzar el esplendor de sus antecesores,   puedan  estar en el   Mural del Bicentenario.

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   La vida las unió en su lejano primer grado inferior. Ellas  apostaron a un vínculo  que se prolongó desde entonces , creció en las aulas de las escuelas J.B.Iturraspe e  Hipólito Yrigoyen,para hacerse indisoluble en la Escuela Normal que las vio egresar como Maestras-Bachilleres en 1951. Desde hace sesenta y un años, son amigas inseparables. Chichi Bongiovanni,  Chela Depego,  Eda Mauro y Marta Capdevielle, todas para  una sola emoción y como no podía ser de otro modo, presentes en el almuerzo del Centenario.

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  La mujer pidió ingresar en la dirección. Emocionada, expresó su adhesión de exalumna a la gran celebración. Luego,  expresó su admiración por los Jardines de Infantes dela  Escuela: -Mis nietos   -dijo- van al San Andrés en  la ciudad de Buenos Aires, pero   aquello  queda totalmente opacado al lado de lo que acabo de ver…,¡esto es maravilloso, deslumbrante!

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    En el nombre del padre: Agustín Ferrari Nicolay, segundo hijo del Director Mauricio Ferrari Nicolay,  recibió emocionado el recordatorio del Centenario. Después, fue a abrazar a su maestra de primer grado inferior allá por 1953, la señora Norma Sommariva de Vénica. Tuvo que esperar para hacerlo; se le había adelantado el Dr. Ariel  Depetris,  alumno de la querida maestra en 1949.

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 Aplausos entusiastas   que se transformaron en ovaciones. Sin duda uno de los más intensos fue para  Cely Scocco,   quien como profesora  y Directora dejó huellas que quienes la conocieron  en la cátedra y como responsable  máxima de la institución educativa, no olvidan.

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   Anécdotas y más anécdotas para recordar a CECIL ELSDALE NEWTON.  El segundo director de la Normal estuvo presente en las conversaciones apasionadas que se dieron en los corrillos y en el discurso de apertura que en la jornada del viernes pronunció el funcionario que representó al ministro de educación de la provincia  en el acto. Lo hizo precisamente, destacando que el contenido sustancial de su mensaje correspondía a una publicación reciente en la edición digital de DIARIO “EL TIEMPO”.  Fue gratificante oírlo.

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 “Milagros” dela Centenaria:   De pionero universal de la magia del dibujo animado y fallido buscador de la eternidad en el nitrógeno líquido,  WALT DISNEY pasó a ser un pensador de excepción  digno de ser tenido en cuenta a la hora de reflexionar sobre los cien años dela Normal. Eso, porque  la  actual concejal  Evelina  Feraudo   -ex ministra de educación y ex legisladora provincial-   lo citó en su discurso, cuando le adjudicó  un texto alusivo. Claro que las palabras no eran del dibujante  sino que pertenecen a   WALT WHITMAN, poeta, ensayista, periodista y humanista  estadounidense  …  Se trataba, obviamente, de “otro” WALT. Pero la “gaffe”   -metida de pata, como decimos en el barrio- pasó desapercibida en el clima que dominaba el ámbito totalmente colmado del patio cubierto y galerías adyacentes.                                                            

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            Dos nombres que se llevaron toda la emoción, expresada en cerrados aplausos:  Yolanda Alemani de Masjoán, de noventa y tres años, maestra normal egresada en 1936 y  nuera del legendario Arturo Masjoán Garay coautor de la Marcha insignia de la escuela y  Rebeca Sacolsky,  también maestra normal,  que llegó con sus noventa años, para adherir a los festejos y dar testimonio  como ex detenida desaparecida durante la última dictadura..

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         La de CECIL NEWTON,   sigue siendo una tumba olvidada parala Municipalidadque tiene la obligación    -por ordenanza de septiembre de 1992-   de preservarla como MONUMENTO HISTÓRICO.   La campaña electoral que se viene, tuvo su prolegómeno en algún  discurso, en el que el nombre del intendente estuvo varias veces presente   así como la mención de  San Francisco  como  “Ciudad Educadora”, por iniciativa de esa gestión. Mi pregunta, hasta ahora sin respuesta:  ¿Puede una “Ciudad Educadora” renunciar a la obligación de preservar  un MONUMENTO HISTÓRICO dedicado a un    EDUCADOR  de excepción,   cuyo nombre  tiene trascendencia nacional?.

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   Homenaje a las exalumnas  que no envejecerán:  Los muros del vestíbulo y  de los espacios adyacentes quedaron cubiertos con placas recordatorias.  Una de ellas, concentró  la conmovida atención de todos los presentes en el acto del domingo:  La Comisión porla MEMORIA, VERDAD  y  JUSTICIA  la dedicó a  las maestras normales  exalumnas de la escuela, víctimas del terrorismo de estado: MARTA DEL CARMEN ROSSETTI,  ELENA BARBERIS y NORA PERETTI DE GALLARDO. Familiares y amigos  las nombraron en voz alta y todas las voces se unieron en un “-¡PRESENTE!”  estremecedor.

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 Fue poco antes de cerrar la fiesta de  los “VEINTE LUSTROS” en el ámbito de la Escuela. Era una “sorpresa” intuida y anhelada.   MARÍA CONCEPCION STORINO   ,  “NENA” AGUAISOL para la familia normalista, por décadas Maestra de Música de la escuela, ejecutó en el que era “SU”  piano, la Marcha “Nicolás Avellaneda”. Momento sublime.

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 Los cálculos más optimistas se vieron ampliamente superados. La concurrencia al almuerzo que puso fin a la programación del  Centenario,  colmó  las instalaciones de Bomberos. La reunión de camaradería se prolongó hasta las últimas horas de la tarde y dejó en todos los asistentes la sensación de plenitud que sólo se alcanza en los momentos trascendentes de la vida. La Centenaria  EscuelaNormal  lo logró una vez más.

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